Eijffinger

En 1875, Anna Eijffinger y su esposo Theo abrieron una tienda de papel pintado frente al Palacio Real Noordeinde en La Haya. Fue una época de creciente interés por la decoración de interiores, especialmente entre la gente adinerada. Anna poseía un fuerte instinto comercial y trabajaba entre bastidores dirigiendo la empresa. En ese momento, era extremadamente inusual encontrar a una mujer dirigiendo un negocio. Este signo de liberación de la mujer formó la base de la visión excéntrica e innovadora que caracterizó a la marca Eijffinger desde el principio.

Eijffinger comenzó vendiendo bordados decorativos y papel pintado, pero la demanda de papel pintado resultó ser mucho mayor, pues era una forma popular de alegrar las paredes. El uso de calefacciones de carbón hizo necesario reemplazar el papel pintado de las paredes de forma anual. En menos de un año desde la fundación de la empresa, los Eijffinger se dedicaron exclusivamente al papel pintado de pared.

En los años siguientes, Eijffinger pasó de ser un comerciante minorista de artesanía a un negocio mayorista. Los primeros cien años, el negocio se centró casi exclusivamente en la decoración de paredes y, cuando la economía floreció, la atención se centró principalmente en el segmento de lujo del mercado. Durante los últimos cuarenta años, las cortinas también pasaron a formar parte de la colección

Afán de innovación en los papeles pintados

El objetivo de la empresa Eijffinger durante estos más de 145 años, ha sido siempre crear espacios más hermosos en los hogares de sus clientes. En toda su trayectoria, la curiosidad, creatividad y afán de innovación se han mantenido inalterables, siempre manteniendo el interés en las últimas tendencias en decoración, las últimas innovaciones en colores, diseños y materiales. Sus acabados, siempre de alta calidad, son Tejidos no Tejidos o vinílicos dependiendo del modelo de papel. ¡Elige el papel pintado de pared perfecto para cada una de las estancias de tu casa!

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