El papel pintado es más que un simple revestimiento. Es, por el contrario, una pieza clave para quienes buscan infundir personalidad y estilo a los espacios sin necesidad de introducirse en largos procesos de obras. Hoy en día, el papel pintado puede ser el lienzo para dar lugar a distintas expresiones decorativas. En este marco, una de las dudas que aparece con frecuencia entre quienes quieren indagar en este mundo es si es posible combinar papel pintado con cuadros y otros elementos decorativos en la pared. La respuesta es sí y a continuación vamos a contarte por qué.
Combinar papel pintado con cuadros y otros elementos: el arte de elegir
Algo importante para dar lugar a la decoración buscada es no pensar al papel pintado en la pared como el final de la búsqueda, sino como el comienzo de la composición visual. Una excelente forma de incorporar otros elementos es generando lo que se conoce como “pared galera”, donde se puedan combinar cuadros, fotos, ilustraciones, espejos y otros elementos decorativos. Así, el papel pintado no solamente no molesta, sino que enmarca, realza o contrasta con los elementos, para dar una nueva dimensión a la decoración de pared.
Sin lugar a dudas, para lograr esto la elección del papel pintado es un punto muy importante. Por ejemplo, si lo que se quiere es un estilo contemporáneo, lo que se puede hacer es acudir a patrones geométricos sutiles o rayas finas, buscando siempre el equilibrio visual. Si se quiere una galería ecléctica, se puede optar por fondos neutros como cemento suave, lino o beige claro, permitiendo que las verdaderas protagonistas sean las obras de arte. Y si, por el contrario, se quiere un ambiente artístico o dramático, el fondo oscuro o con patrones grandes y llamativos puede ser ideal, especialmente con composiciones en blanco y negro. Lo más importante es que el papel pintado no compita con las obras, sino que las acompañe y realce.
En lo que refiere particularmente a los elementos decorativos, una buena idea es combinar cuadros de diferentes tamaños y materiales, objetos no planos como relojes antiguos o figuras en relieve o, incluso, obras en lienzo sin marco para un toque moderno. Además, si se quiere algo más divertido, se puede considerar un cuadro más grande rodeado de varios de otros tamaños más pequeños. En cambio, si se prefiere otro tipo de equilibrio, se puede generar un díptico o tríptico con cuadros del mismo tamaño.

Claves para lograr la armonía visual
Al momento de buscar una armonía perfecta al combinar papel pintado con cuadros, algo esencial es considerar algunas reglas básicas de decoración. La primera que queremos mencionar es tener en cuenta los propios colores favoritos al comprar los cuadros, tomando como referencia la gama de colores de las paredes y muebles si no se pretende cambiarlas. Además, siempre es mejor organizar los cuadros por áreas y evitar saturar el ambiente con demasiados elementos decorativos juntos.
Además, un punto muy importante es definir los focos de atención, generando así áreas visuales definidas. Es indispensable evitar desplegar cuadros sin orden en todas las paredes. Lo que se puede tomar como regla es mantener los cuadros a la altura del observador, al nivel de los ojos, a fin de trazar una línea imaginaria que los cruce por el medio. Además, al agrupar cuadros, el espacio entre ellos debe ser razonable; a su vez, la distancia puede ser menor para cuadros pequeños y mayor para los grandes, pero el ancho de los cuadros no debe ser menor al espacio de separación.
Adicionalmente, cuando el papel pintado tiene un patrón llamativo o recargado, la elección de las obras de arte es aún más importante y se debe realizar cuidadosamente. En estos casos, una buena práctica puede ser optar por marcos neutros y piezas visualmente simples para que no se sature la pared, o fotos en blanco y negro. También se puede usar un passepartout ancho para crear un espacio visual entre el arte y el papel pintado. Siempre será clave que el arte tenga un contraste suficiente para no fusionarse con el fondo y que se note el efecto decorativo que se está intentando lograr. Además, si el papel pintado es sutil, es posible arriesgarse con obras más vibrantes. Las ideas de papel pintado que imitan texturas suaves o son de colores neutros pueden dar más libertad para experimentar con el arte e, incluso, con los muebles.
En conclusión, combinar papel pintado y cuadros es un arte que, si se hace con cuidado, puede dar lugar a un resultado único e interesante. Si quieres saber cómo decorar con papel pintado y cuadros de forma exitosa, en Deco & You estamos para acompañarte. En nuestro catálogo podrás encontrar una amplia lista de diseños de las mejores marcas del mercado para transformar tu hogar.

